Los primeros "prototipos" eran bastante rudimentarios pero como pensaba que no iba a dar resultado no quería esforzarme de más (la ley del mínimo esfuerzo), así que con la parte superior de una botella de plástico para centrar y dar rigidez al usb, y armado con un rollo de celo me fui hacia la ventana a comprobar si la señal aumentaba, y aunque me cueste decirlo, estaba equivocado, la señal había aumentado lo suficiente, "chapó".
Ahora quedaba construir la versión definitiva, el principal problema era el de la altura, ya que debía de estar a más de un metro y medio del suelo, primero lo intenté con una madera, pero a la mínima que mi gata se pasaba por al lado la tiraba. Para solventar este problemilla opté por un trípode de cámara que me había comprado por 10 € de segunda mano, era perfecto para el propósito, e incluso añadía funcionalidades ya que es regulable y la parte superior dispone de una plataforma rotatoria. Así que con un poco de ingenio y algo de suerte todo encajó a la perfección.-
Por último presentar las imágenes del antes y el después.